Media Salles analiza en un estudio la circulación de los filmes europeos en el continente durante 2002
26-05-2004
Media Salles han presentado en el pasado Festival de Cine de Cannes un informe sobre la circulación de los filmes europeos en Europa durante 2002. Su objetivo es realizar un análisis en profundidad de las dificultades que siempre han experimentado las películas continentales para traspasar las fronteras de su país de origen. El estudio de Media Salles, que recoge datos de 31 países, muestra algunas tendencias que vale la pena tener en cuenta.
Por ejemplo, el informe aprecia una alta concentración de espectadores europeos en torno a un puñado de títulos continentales. En 2002, ocho filmes concitaron fundamentalmente la atención del público. De ellos, tres (Astérix y Obélix: Misión Cleopatra, Muere otro día y About a Boy) obtuvieron más de 10 millones de espectadores a lo largo y ancho de Europa. Otros cinco (Gosford Park, 8 Femmes, Hable con ella, Amelie y Resident Evil) vendieron entre 5 y 10 millones de entradas. Estos títulos se estrenaron, como media, en 23 mercados. Los filmes europeos más ampliamente distribuidos en Europa son los británicos. De hecho, los diez títulos domésticos más vistos en el Reino Unido lograron más del 60% de sus espectadores fuera de su país de origen, y ganaron cuota de mercado especialmente en Europa Occidental, caso de Islandia (donde representaron el 81,3% del total de espectadores para filmes europeos no nacionales en 2002), en Francia (59,1%), en España (el 54,2%), en Holanda (el 53,9%), en Alemania (el 45,1%) y en Suecia (40,9%). Aún así, el impacto de las películas francesas sigue siendo fuerte. De hecho, fueron las más vistas en Luxemburgo en 2002 (con el 58,6% del total de entradas para filmes europeos no nacionales), y tuvieron también una notable aceptación en Italia (48,7%), Reino Unido e Irlanda (38,7%), Finlandia (36,1%), Dinamarca (22,5%), así como en muchos países del Centro y Este de Europa. Los filmes alemanes se sitúan en tercer lugar, en términos de ventas de entradas, en Francia, España, Holanda, Suecia, Hungría, República Checa y Letonia, aunque con una penetración mucho más baja que la de los trabajos británicos y galos. En cuanto a la distribución de filmes españoles, consiguió en el 2002 porcentajes de espectadores relativamente altos: 24,2% en Francia, 21,0% en el Reino Unido e Irlanda, 10,5% en Italia, 10,9% en Dinamarca, y 10,3% en Luxemburgo. Los diez filmes italianos más vistos en su país de origen en 2002 sólo lograron el 2,8% de sus entradas en el extranjero.
El informe también apunta que las coproducciones juegan un papel esencial. De hecho, entre los filmes europeos más vistos en Europa en 2002, los ocho primeros eran coproducciones. Es interesante apuntar que en algunos casos estas coproducciones obtuvieron más de la mitad de sus espectadores en los países socios (caso de Astérix y Obélix: misión Cleopatra, About a Boy, Gosford Park y Resident Evil). Además, el número de entradas vendidas en Europa para coproducciones realizadas entre Estados Unidos y países del continente, especialmente con el Reino Unido y Alemania, se está incrementando. En 2000, sólo O Brother, Where Art Thou?, con cuatro millones de entradas, se clasificó entre los 50 filmes más vistos en Europa, y en 2001, fueron dos: Lara Croft. Tomb Raider y Traffic, con 24,8 millones en conjunto. En 2002, sin embargo, han sido cinco los títulos coproducidos entre Europa y Estados Unidos que se colaron en la lista, con un total de 35,8 millones de entradas vendidas. Los países que más invirtieron en coproducciones con Norteamérica en 2002 fueron Alemania y el Reino Unido.